Le pido por favor qe entienda, al menos qe me escuche, no le qiero hacer daño, creo qe nadie le puede hacer más daño del qe ya recibió. Me da lástima, qiero abrazarlo para limpiarlo, qiero qedarme con toda su mierda, pero él me evita. Me da lástima, qiero estar encima de su cabeza y ser su paracaídas, qiero estar delante de su pecho y ser su parachoqes, qiero estar cerca a sus brazos y ser su eqilibrio; me arriesgo, me opongo a mi familia porqe aún creo en el amor, en ese amor qe de niño no entendí y mientras crecía qise olvidar.
Me da lástima, lo tomo del brazo, lo sacudo y el vibra, es débil. Tiene la mirada enterrada en su vahído y sus lágrimas qe nunca caen son como penas en el cementerio. Me da lástima, lo qiero qerer incluso más de lo qe qiero, no se deja, qizás, ya no puedo.
Me da lástima y lo insulto, creo qe así me entenderá mejor, qe así me qerrá mejor. Lo empujo también, le exijo, le recuerdo qe hemos sido amigos, qe hemos sido compradores impulsivos de yogurt en el supermercado, donde él era mi chofer sin documentos y yo su ambulante lleno de caramelos. Me da lástima, qiero escucharlo, sin embargo no se defiende, el licor ahoga su lengua, el husmo me espanta, su pose moribunda se derrota pidiendo perdón a las paredes. Qiero ayudarlo maldita sea!, pero... ¿Cómo?, ya no sé como puedo.
Se molesta, se pone nostálgico, gesticula arrepentimientos, qiere llorar y no puede, ya se bebío todas sus lágrimas seguro. Su defensa es culpar el pasado y odiar con todas sus mareadas fuerzas el presente. No cree en el futuro.
Se le escurren sus últimas penitencias y con los ecos de su silencio desgraciado se pasea como un fantasma por toda la casa. Nadie lo ve más qe yo, nadie lo siente más qe yo.
Me da lástima y lastima acordarme de ti hoy.
Me da lástima, lo tomo del brazo, lo sacudo y el vibra, es débil. Tiene la mirada enterrada en su vahído y sus lágrimas qe nunca caen son como penas en el cementerio. Me da lástima, lo qiero qerer incluso más de lo qe qiero, no se deja, qizás, ya no puedo.
Me da lástima y lo insulto, creo qe así me entenderá mejor, qe así me qerrá mejor. Lo empujo también, le exijo, le recuerdo qe hemos sido amigos, qe hemos sido compradores impulsivos de yogurt en el supermercado, donde él era mi chofer sin documentos y yo su ambulante lleno de caramelos. Me da lástima, qiero escucharlo, sin embargo no se defiende, el licor ahoga su lengua, el husmo me espanta, su pose moribunda se derrota pidiendo perdón a las paredes. Qiero ayudarlo maldita sea!, pero... ¿Cómo?, ya no sé como puedo.
Se molesta, se pone nostálgico, gesticula arrepentimientos, qiere llorar y no puede, ya se bebío todas sus lágrimas seguro. Su defensa es culpar el pasado y odiar con todas sus mareadas fuerzas el presente. No cree en el futuro.
Se le escurren sus últimas penitencias y con los ecos de su silencio desgraciado se pasea como un fantasma por toda la casa. Nadie lo ve más qe yo, nadie lo siente más qe yo.
Me da lástima y lastima acordarme de ti hoy.
Austin Tv - Voló al cielo




1 comentario:
cuánto lastima la lástima?
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