Llegué temprano a mi cita de trabajo, me esfuerzo en ser puntual y me jacto de ello las veces qe puedo. No se me hizo muy difícil llegar hasta el lugar pactado. El parqe EL OLIVAR es tan conocido como grande, es un lugar muy acogedor, muchas casas en medio del pasto verde y arboleado, casi matemáticamente plantados. Lindo, para qe.
Cerca a ese parqe se encuentra el "Sonesta Hotel El Olivar", un lujo, imponente, brillante (favorecido por el sol). Me hizo sentir un peqeñuelo pobretón qe iba a limpiar los baños del hotel y qe iba a ser marginado por la mirada incisiva de las rubias recepcionistas, pero no fue así, me trataron con dicha, invitándome a formar parte de los pulcros salones de ese hotel con lunas polarizadas, alfombras más limpias qe mi propio traje, lámparas de lujo qe pareciesen qe no sirviesen para alumbrar sino para presumir, tantas puertas como ascensores, tantos ascensores como pisos...
Trato de encontrar el botón del ascensor, me confundo con un adaptador de luz, bajo mi mirada avergonzada y la escondo en la suerte de encontrar a una pareja cuarentona y aparentemente acaudalada saliendo del ascensor, y ni corto pero si perezoso, salte dentro y aprete el número 6 y pensé: "Seis, el inverso de mi número perfecto".
Piso 6, un olor a belleza entrañable. Me recibe una piscina peqeña pero comodísima (qe ganas de meterme me dieron), mozos por allí por alla, muy atentos todos.
-Buenas tardes señor, gusta pasar a la recepción por favor?"
-Hola (sonriendo como niño), busco a Marcia, la organizadora del evento."
-Claro, ella se encuentra en la recepción, por aqí por favor."
-Gracias." (camino detrás del joven mozo y en mi cabeza me rio de la forma en como me tratan, nose... me siento importante)
-Hola Marcia, soy Jonathan."
-Oh, Jonathan! qe bueno qe llegaste, déjame llevarte a donde empezará tu trabajo."
-Ya" (acepto complacido).
El salón se llama "Mirador 1", por qé? no tengo la más mínima idea, pero como todo el hotel, era un salón donde me gustaría dormir el resto de mi vida.
Acomodo primero mi trasero (como preparándolo para la larga jornada), abro mi maletita, saco mi canalla sentimental, mi "Agripina", papel y lapicero, y listo, me siento preparado.
Me pasan la laptop, jugueteo con ella un rato como para entablar confianza, conecto el cañon, todo bien hasta alli. Pruebo las diapositivas qe Marcia (greñuda pero buena gente) me había pasado, todo bien todo bien, sentía un alivio como si hubiera soltado una flatulencia en plena clase y nadie lo notó.
La mamis comienzan a llenar el salón, los papis comienzan a hurtar todo el aire con sus bostezos de león, los bebés más engreidos comienzan a hacer muecas y chillar como en un concierto de rock, los bebés más cohibidos se aferran a sus mamis como si algún lobo feroz se las fuese a llevar. Me siento cómodo, mirando a los bebés con sus mamis, felices. Recuerdo mi infancia, qizás más antes qe eso. Decir recuerdo es mucho, la verda no recuerdo nada, excepto dos cosas: Qe amaba los "THUNDERCATS" y con eso, me gustaba a morir (en ese tiempo a vivir) estar en mi bacinica. Luego terminaba con un círculo rojo subrayando mis pálidas nalgas, pero me importaba un carajo, era felíz en mi bacinica.
Las sesiones eran largas, a pesar de eso no me aburrí del todo, los temas expuestos eran interesantes. Sabias qe los bebés necesitan gatear si o si por el bienestar de la formación de sus huesos, qe cuando los bebés lloran no solo lo hacen porqe tienen hambre sino también porqe qieren compañía, qe la leche materna es el mejor alimento para el bebé, nada qe anís ni agua de vida, LECHE SEÑORAS, LECHE!; o por ejm qe alimentos son buenos y cuales no, qe no debes darle de lactar a tu hijo si estas llorando o estas enojada porqe el bebé absorve todo eso, o qe si tu bebé no gateó de peqeño eso afecta al sistema psicomotriz a futuro (ese fue mi caso creo), etc de cosas qe ignoraba.
Me dio ganas de tener un bebe e ir a esas charlas con mi pareja, mi bebé y mi cochecito.
Un break, son casi 5.30, aprovecho y camino a la terraza, asomo mi cabeza, mis hombros y parte de mi miedo por el balcón. Linda la vista, linda la terraza... pero me cago de miedo. Son seis pisos abajo!, regreso en si, me acomodo en una de las sillitas donde sé qe mi trasero (tan mencionado hoy) no se resentirá conmigo, saco a mi canalla otra vez y empiezo a ser felíz.
Segundo turno. Tres expositores más con temas nuevos y muy inteligentes hacen pasar rápida la hora, como cuando despiertas en la mañana y pides 5 minutos más de chance, cierras los ojos y te despiertas a la hora. Paso las diapositivas sin ningún percance, le caigo bien a un par de bebés qe estan al lado derecho, ellos se ríen conmigo (qizás de mi) y tratan de tomar mi chompa de colegio, yo les entrego mi índice (como me encanta hacer eso con los bebés) y ellos lo toman con tal fuerza qe me complacen.
Tengo qe confesar algo, el tema referido a lactansia, especialmente al cuidado riguroso del acto, me excitaron un poco. Es qe Danny, la psicóloga qe expuso ese tema, en una parte nos enseñó, ilustró, educó (y en casos perdidos como el mío, excitó) como se debe de dar de amamantar a los bebés tocándose los pechos de forma desvergonzada, recomendo algunos tips para preparar los senos para la época de lactancia, cosas como mojarse los pezones con su propia leche, masajearselos en forma circular, hasta se atrevió a inducir qe era necesaria la colaboración de la pareja.
Y ya saben, mi cuerpo no esta echo de carton ni de madera.
El tiempo apremia, Marcia esta loca con la última expositora, es muy parlanchina y parece no entender las mímicas qe Marcia le hace desesperada al borde de un grito de gol (con cara de si no te callas me cobrarán 100 dólares más). Marcia y su grupo de colaboradores se despiden de la gente, agradecen su asistencia y pide qe se acerqen a la recepción, qe les espera un rico "cofee" (bueno, eso entendí yo). Y sí qe entendí, apagué todo salvajemente,
me asegure qe mi canalla entrase a mi maletita y volé, volé a la recepción.
Cerca a ese parqe se encuentra el "Sonesta Hotel El Olivar", un lujo, imponente, brillante (favorecido por el sol). Me hizo sentir un peqeñuelo pobretón qe iba a limpiar los baños del hotel y qe iba a ser marginado por la mirada incisiva de las rubias recepcionistas, pero no fue así, me trataron con dicha, invitándome a formar parte de los pulcros salones de ese hotel con lunas polarizadas, alfombras más limpias qe mi propio traje, lámparas de lujo qe pareciesen qe no sirviesen para alumbrar sino para presumir, tantas puertas como ascensores, tantos ascensores como pisos...
Trato de encontrar el botón del ascensor, me confundo con un adaptador de luz, bajo mi mirada avergonzada y la escondo en la suerte de encontrar a una pareja cuarentona y aparentemente acaudalada saliendo del ascensor, y ni corto pero si perezoso, salte dentro y aprete el número 6 y pensé: "Seis, el inverso de mi número perfecto".
Piso 6, un olor a belleza entrañable. Me recibe una piscina peqeña pero comodísima (qe ganas de meterme me dieron), mozos por allí por alla, muy atentos todos.
-Buenas tardes señor, gusta pasar a la recepción por favor?"
-Hola (sonriendo como niño), busco a Marcia, la organizadora del evento."
-Claro, ella se encuentra en la recepción, por aqí por favor."
-Gracias." (camino detrás del joven mozo y en mi cabeza me rio de la forma en como me tratan, nose... me siento importante)
-Hola Marcia, soy Jonathan."
-Oh, Jonathan! qe bueno qe llegaste, déjame llevarte a donde empezará tu trabajo."
-Ya" (acepto complacido).
El salón se llama "Mirador 1", por qé? no tengo la más mínima idea, pero como todo el hotel, era un salón donde me gustaría dormir el resto de mi vida.
Acomodo primero mi trasero (como preparándolo para la larga jornada), abro mi maletita, saco mi canalla sentimental, mi "Agripina", papel y lapicero, y listo, me siento preparado.
Me pasan la laptop, jugueteo con ella un rato como para entablar confianza, conecto el cañon, todo bien hasta alli. Pruebo las diapositivas qe Marcia (greñuda pero buena gente) me había pasado, todo bien todo bien, sentía un alivio como si hubiera soltado una flatulencia en plena clase y nadie lo notó.
La mamis comienzan a llenar el salón, los papis comienzan a hurtar todo el aire con sus bostezos de león, los bebés más engreidos comienzan a hacer muecas y chillar como en un concierto de rock, los bebés más cohibidos se aferran a sus mamis como si algún lobo feroz se las fuese a llevar. Me siento cómodo, mirando a los bebés con sus mamis, felices. Recuerdo mi infancia, qizás más antes qe eso. Decir recuerdo es mucho, la verda no recuerdo nada, excepto dos cosas: Qe amaba los "THUNDERCATS" y con eso, me gustaba a morir (en ese tiempo a vivir) estar en mi bacinica. Luego terminaba con un círculo rojo subrayando mis pálidas nalgas, pero me importaba un carajo, era felíz en mi bacinica.
Las sesiones eran largas, a pesar de eso no me aburrí del todo, los temas expuestos eran interesantes. Sabias qe los bebés necesitan gatear si o si por el bienestar de la formación de sus huesos, qe cuando los bebés lloran no solo lo hacen porqe tienen hambre sino también porqe qieren compañía, qe la leche materna es el mejor alimento para el bebé, nada qe anís ni agua de vida, LECHE SEÑORAS, LECHE!; o por ejm qe alimentos son buenos y cuales no, qe no debes darle de lactar a tu hijo si estas llorando o estas enojada porqe el bebé absorve todo eso, o qe si tu bebé no gateó de peqeño eso afecta al sistema psicomotriz a futuro (ese fue mi caso creo), etc de cosas qe ignoraba.
Me dio ganas de tener un bebe e ir a esas charlas con mi pareja, mi bebé y mi cochecito.
Un break, son casi 5.30, aprovecho y camino a la terraza, asomo mi cabeza, mis hombros y parte de mi miedo por el balcón. Linda la vista, linda la terraza... pero me cago de miedo. Son seis pisos abajo!, regreso en si, me acomodo en una de las sillitas donde sé qe mi trasero (tan mencionado hoy) no se resentirá conmigo, saco a mi canalla otra vez y empiezo a ser felíz.
Segundo turno. Tres expositores más con temas nuevos y muy inteligentes hacen pasar rápida la hora, como cuando despiertas en la mañana y pides 5 minutos más de chance, cierras los ojos y te despiertas a la hora. Paso las diapositivas sin ningún percance, le caigo bien a un par de bebés qe estan al lado derecho, ellos se ríen conmigo (qizás de mi) y tratan de tomar mi chompa de colegio, yo les entrego mi índice (como me encanta hacer eso con los bebés) y ellos lo toman con tal fuerza qe me complacen.
Tengo qe confesar algo, el tema referido a lactansia, especialmente al cuidado riguroso del acto, me excitaron un poco. Es qe Danny, la psicóloga qe expuso ese tema, en una parte nos enseñó, ilustró, educó (y en casos perdidos como el mío, excitó) como se debe de dar de amamantar a los bebés tocándose los pechos de forma desvergonzada, recomendo algunos tips para preparar los senos para la época de lactancia, cosas como mojarse los pezones con su propia leche, masajearselos en forma circular, hasta se atrevió a inducir qe era necesaria la colaboración de la pareja.
Y ya saben, mi cuerpo no esta echo de carton ni de madera.
El tiempo apremia, Marcia esta loca con la última expositora, es muy parlanchina y parece no entender las mímicas qe Marcia le hace desesperada al borde de un grito de gol (con cara de si no te callas me cobrarán 100 dólares más). Marcia y su grupo de colaboradores se despiden de la gente, agradecen su asistencia y pide qe se acerqen a la recepción, qe les espera un rico "cofee" (bueno, eso entendí yo). Y sí qe entendí, apagué todo salvajemente,
me asegure qe mi canalla entrase a mi maletita y volé, volé a la recepción.
Nunca dejaré de ser un muerto de hambre.
Terminé de atragantarme con cada mozo qe se puso en mi delante hasta encontrarme con Mirella, la pelirroja, cálida y linda mano derecha de Marcia.
-Tu eres Jonathan, verda?
-(ruborizado)... Si, yo soy".
-Bien, Marcia me dijo qe te encontrara para pagarte lo qe qedaron."
-Oh, claro." (con el hambre me había olvidado de la paga).
-Contó unos billetes y dijo: "Verificalos para qe no hayan sorpresas".
-No es necesario, gracias." Era tan linda qe no podía desconfiar ni un billete de ella.
Me pagaron, comí, estuve con bebés, me excité involuntariamente y qiero ser padre; no sólo para poner en práctica los tips de la miss Danny, si no para aprender a qerer a alguien como no qiero qerer a nadie más.
Un hijo puede solucionar mi tácita ecuación.
No lo crees?
Terminé de atragantarme con cada mozo qe se puso en mi delante hasta encontrarme con Mirella, la pelirroja, cálida y linda mano derecha de Marcia.
-Tu eres Jonathan, verda?
-(ruborizado)... Si, yo soy".
-Bien, Marcia me dijo qe te encontrara para pagarte lo qe qedaron."
-Oh, claro." (con el hambre me había olvidado de la paga).
-Contó unos billetes y dijo: "Verificalos para qe no hayan sorpresas".
-No es necesario, gracias." Era tan linda qe no podía desconfiar ni un billete de ella.
Me pagaron, comí, estuve con bebés, me excité involuntariamente y qiero ser padre; no sólo para poner en práctica los tips de la miss Danny, si no para aprender a qerer a alguien como no qiero qerer a nadie más.
Un hijo puede solucionar mi tácita ecuación.
No lo crees?

Dramatizaron hoy:
-Mozos: "Desea alguito más, Señor?".
-Marcia: "Porqé no se calla esta huevona".
.Danny: Psicóloga porno.
-Mirella: "Come antes qe se lo terminen todo las gordas".
-Mi canalla: Bayly.
-Mozos: "Desea alguito más, Señor?".
-Marcia: "Porqé no se calla esta huevona".
.Danny: Psicóloga porno.
-Mirella: "Come antes qe se lo terminen todo las gordas".
-Mi canalla: Bayly.




1 comentario:
Se venderan el 100euros.
y comprare 2 ejemplares.
Estrella
<3
Publicar un comentario