lunes, marzo 8

El vivo muerto

El vivo muerto acaba de perder un amigo más: la soledad prefiere estar sola qe mal acompañada. Tiene hambre, pero de palabras. Qiere qe lo escuchen, qe le digan te amo, qiere sentir qe lo sienten. El vivo muerto tiene nostalgia de estar tan lejos de todo. Escucha a sus amigos reír y condena su felicidad, ve a sus amigos correr y les qiere arrancar las piernas. Siente qe sus amigos se qieren entre sí y se aleja de sus sombras. No entiende como funciona el amor pero siempre qiere escuchar esa palabra por sus fronteras, qiere convivir con la felicidad a pesar qe sabe qe su campo de fuerza esta minado y qe el subsuelo es tan duro qe los terremotos tiemblan pero de miedo y se van... tan rápido.

Las sensaciones lo hacen despertar. La sensación de perder un poco de vida, la sensación de acercarse un poco a la muerte. Los sonidos de una mañana extraña qe se aleja de él para pertenecer al resto. El frío ciempiés qe se apodera de su alma, la encoge, la aprieta tanto para qe pueda caber dentro de su piel. Agua para ahogarse, para sentir lo qe se siente antes de irse a dormir. Dormir es como ahogarse, se apaga la vida, se limpian los ojos. Entonces comienza a disparar contra su cama, abraza la almohada pero sabe bien qe no lo va a salvar, un pellizcón no lo va a salvar.

Espera qe el tiempo lo cure. Espera qe una canción lo haga llorar, qe el drenaje funcione y qe el vacío, después, se vuelva a llenar. Espera qe una película le haga recordar personas qe qiere olvidar y qe viven atrapadas en la cuarentena de su catarsis, en esos paréntesis qe nadie ha sabido completar. Entonces llega el momento, sus huesos no tienen sonido pero le hacen gritar, los agujeros negros decoran el presente qe el futuro le va a regalar. La irregular sensación de estar vivo lo atropella de nuevo, lo lleva a distancias pálidas donde los sentimientos lo vuelven a ahorcar. Pierde un ojo pero no el corazón, aún no. Huye cerca de sus miedos, sabe qe arrastrar compañía para esos momentos puede ser fatal y su último amigo, la soledad, lo acaba de dejar porqe se sentía muy sola a su lado. Deja de pensar qe es cobarde, para serlo. Se odia por morir sin terminar de creerlo.

Su hipocrecía construye peqeñas sonrisas en su rostro qe lo acercan a las personas. Lo acercan tan lejos qe no les puede comunicar qe lo único qe qiere es conocerse. Conocerse en ellos qe no saben nada de él pero qe inventan muchas cosas. Qiere conocerse en esas personas qe lo han visto crecer sin saber hasta donde llega su mano extendida. Lo qe comúnmente esta frente a sus ojos es lo qe menos ve, lo qe nunca podrá ver es lo qe lo tiene demente.

Tiene sueños y cuando pone su mente en blanco los recuerda:

Sueña qe era el insulto más odiado del mundo y qe de tan solo ser pronunciado podría causarle la muerte a alguien. Nadie lo qería usar. Sentir qe puedes cambiarle la vida a una persona nunca fue tan mal visto, sentir qe hablar te puede callar para siempre nunca tuvo más sentido, sentir qe estas en la mente de todos pero qe nunca eres pronunciado por nadie es doloroso. Algún día lo tienen qe llamar, qe exclamar con mucha furia y ese día iba a volar el cielo. Ese día muchos lo iban a sentir hasta el infinito.

El vivo muerto va a sentir.

Sueña qe es una bomba humana, un kamizake como los del medio oriente, un viento divino qe asfixia la ceguera y qe no defiende ninguna razón. Una granada con pies qe no puede caminar, qe vuela invisible para mostrarle al mundo cuanto puede explotar, hasta donde puede llegar.

El vivo muerto va a explotar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

tengo mucho por decir, espero que sea pronto.

selenita

Estrella Carolina (: dijo...

Yo, qiero al vivo muerto
no qiero qe explote
qiero qe siempre este para mi ♥

Talía dijo...

Es mejor morirse de una buena vez.