Había pasado todo el día pensando en ella, vigilando sus fotografías qe ella misma me entregó en una caja qe al cerrarse pareciera qe se asegurará un poco de oxígeno para mantenerse viva. La noche me pedía un poco de imaginación luego de llenarme de insultos, vendettas y consuelos. La noche siempre te exige imaginación para qe la acompañes y no te qedes dormido antes de qe compartan algo juntos.
Le pedí qe nos sentáramos. Cerca a la sombra:
"Siéntate acá, conmigo, hay qe empezar a ser felices". Ella me miró con expresión olvidada (olvidada qizás en la sorpresa) . Me disparó esa mirada tímida, camuflada, qe no espera nada de nadie. Consciente de lo qe le había ofrecido, sonreí ocultando los dientes, sin omitir sonido, sin transformar la mirada. La miré y estoy seguro qe vio en mis ojos inmóviles la sinceridad de mis palabras qe nunca antes fueron mejor expresadas qe esa noche con esa mirada...
Uno no elige con qien qiere conocer la felicidad, no elegimos con qien dividir la tragedia. No intuimos a qien vamos a amar, ni vislumbramos a cuantas personas vamos a dejar en el camino, cuantos corazones vamos a operar, ni cuantas vidas vamos a sabotear.
Pero qe sería si pasara al contrario, qe todo eso si lo podamos elegir y saber de antemano: A qién escogeremos?, a cuántos encogeríamos? sería la misma persona o tal vez la misma persona con distintos papeles en distintas escenas?.
Yo no lo sé, mi inexperta juventud no califica como para atreverme a lanzar un nombre a futuro; pero si hoy, ahorita, con la noche baja cerca a mis oídos embulleciendo todo el silencio con su enigma, sé a qien escogería, ahorita todo ese paqete de sonrisas y llanto me lo llevaría y lo compartiría contigo.
Total, siempre vamos a medias, no?
Le pedí qe nos sentáramos. Cerca a la sombra:
"Siéntate acá, conmigo, hay qe empezar a ser felices". Ella me miró con expresión olvidada (olvidada qizás en la sorpresa) . Me disparó esa mirada tímida, camuflada, qe no espera nada de nadie. Consciente de lo qe le había ofrecido, sonreí ocultando los dientes, sin omitir sonido, sin transformar la mirada. La miré y estoy seguro qe vio en mis ojos inmóviles la sinceridad de mis palabras qe nunca antes fueron mejor expresadas qe esa noche con esa mirada...
Uno no elige con qien qiere conocer la felicidad, no elegimos con qien dividir la tragedia. No intuimos a qien vamos a amar, ni vislumbramos a cuantas personas vamos a dejar en el camino, cuantos corazones vamos a operar, ni cuantas vidas vamos a sabotear.
Pero qe sería si pasara al contrario, qe todo eso si lo podamos elegir y saber de antemano: A qién escogeremos?, a cuántos encogeríamos? sería la misma persona o tal vez la misma persona con distintos papeles en distintas escenas?.
Yo no lo sé, mi inexperta juventud no califica como para atreverme a lanzar un nombre a futuro; pero si hoy, ahorita, con la noche baja cerca a mis oídos embulleciendo todo el silencio con su enigma, sé a qien escogería, ahorita todo ese paqete de sonrisas y llanto me lo llevaría y lo compartiría contigo.
Total, siempre vamos a medias, no?




1 comentario:
Cada Noche es mágicamente especial a tu lado <2
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